ASMA FELINO – Dr. Enrique Ynaraja Ramirez

XIII CONGRESO NACIONAL DE AVEACA
Bs. As. 17al 20 de Setiembre de 2013
Asociación de Veterinarios Especializados en Animales de Compañía de Argentina

ASMA FELINO
Dr. Enrique Ynaraja Ramirez

Servicios Veterinarios Albeytar – CardioVet. España
eynaraja@cardiovet.es

 

Se trata de un síndrome al que se pueden encontrar referencias bajo diferentes denominaciones:
bronquitis eosinofílica, bronquitis asmática, asma bronquial, asma alérgico, enfermedad alérgica de las
vías aéreas, bronquitis alérgica, bronquitis crónica felina y, en muchas ocasiones, se hace mención de
forma más genérica como EPOC; enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Algunos autores mantienen que algunas de estas patologías deben ser consideradas independientes y
que el asma bronquial y la bronquitis crónica son procesos distintos o que la EPOC debe considerarse
diferente e independiente del asma bronquial felino. En muchos casos, la evolución exacta y la
etiopatogénesis no puede establecerse de forma definitiva y es difícil marcar diferencias entre estos
procesos respiratorios.
Es un proceso respiratorio, crónico, que puede afectar a gatos de cualquier edad y raza aunque
parece que en los gatos de razas Siamés y Birmano hay una incidencia mayor y que pueden padecer
un cuadro de bronquitis más crónica y progresiva que pacientes de otras razas.
El proceso suele comenzar entre los 2 y los 8 años de edad y, aunque no hay evidencia estadística
absoluta, parece afectar con más frecuencia a las hembras.

Fisiopatología:
Aunque el orden en que se producen las alteraciones no siempre es el mismo o no siempre puede
documentarse, el proceso incluye las siguientes modificaciones patológicas de las vías aéreas:
1.-/ Hipertrofia del músculo liso de la pared bronquial (paredes engrosadas); disminución del diámetro
de la luz bronquial.
2.-/ Broncoconstricción; contracción intensa, sostenida, inadecuada de las paredes bronquiales;
disminución del diámetro de la luz bronquial.
3.-/ Inflamación y edema de la mucosa y submucosa de las paredes bronquiales; disminución del
diámetro de la luz bronquial.
4.-/ Descamación de células epiteliales del árbol respiratorio que quedan en la luz de los bronquios;
disminución del diámetro de la luz bronquial.
5.-/ Exudados inflamatorios intraluminales en las vías respiratorias: se unen a las células epiteliales
descamadas; disminución del diámetro de la luz bronquial.
6.-/ Formación de tapones mucosos respiratorios; secreción excesiva de mucosidad que se une con
los exudados inflamatorios y las células epiteliales descamadas formando tapones que obstruyen las
vías respiratorias de menor calibre; disminución del diámetro de la luz bronquial.
7.-/ Hiperplasia de las glándulas mucosas; secreción excesiva de mucosidad en las vías respiratorias
de forma constante y en aumento progresivo.
8.-/ Hiperplasia de glándulas submucosas en las vías respiratorias; disminución del diámetro de la luz
bronquial.
9.-/ Aumento de las globet cells de las vías respiratorias.
En muchos casos, el proceso se complica al aparecer un enfisema pulmonar y los cambios
bronquiales se perpetúan produciéndose bronquiectasias, quedando finalmente la disminución de la
luz bronquial referida a cambios anatómicos parietales y no a una broncoconstricción funcional
reversible.

En cuanto a la evolución del proceso es importante considerar este aspecto. También es importante
considerarse en cuanto al tratamiento: si se consigue un aumento del radio de un bronquio de tan solo
un 25%, se conseguirá una reducción de la resistencia a vencer de 8 veces; pequeñas mejoras
terapéuticas pueden ver multiplicados sus efectos positivos en un paciente.
La repetición del proceso con mayor o menor intensidad a lo largo del tiempo provoca los cambios
paulatinos en estructuras y funcionalidad de vías respiratorias comprometiendo cada vez más la
capacidad ventilatoria del paciente.
En condiciones experimentales se ha logrado reproducir un cuadro muy similar al padecido por felinos
y humanos, cuando se sensibilizaba a gatos con antígenos de Ascaris suum, modelo en el cual se ha
podido comprobar que la activación de linfocitos T tiene un papel esencial en el desarrollo de los
cambios estructurales crónicos de las vías respiratorias (inflamación eosinofílica, remodelación de vías
respiratorias e hiperreactividad) y que la serotonina es un mediador de gran importancia en los
mastocitos felinos y que contribuye a la contracción del músculo liso bronquial.
El uso de ciclosporina como inhibidor de la activación de las células T y la síntesis de citoquinas,
puede tener un papel en el control crónico del proceso respiratorio felino.

Clínica; signos y síntomas:
Hay grandes diferencias entre la clínica en fases iniciales en un gato en reposo, en un gato en fase de
disnea y reacción bronquial funcional, en un gato con un proceso más avanzado y en una situación de
urgencia con broncoconstricción casi completa y déficit ventilatorio máximo.
Es habitual que el paciente presente:
Tos
Estornudos
Insuficiencia respiratoria
Distrés respiratorio (disnea), especialmente en los cuadros agudos
Es posible que exista un antecedente de infección de vías respiratorias altas, descarga ocular y/o
nasal, suele haber una reactividad traqueal aumentada en la exploración clínica y en ocasiones se
aprecian estertores húmedos en la auscultación pulmonar o sibilancias, un refuerzo inspiratorio y una
fase espiratoria más prolongada de lo normal. En muchos casos, la auscultación torácica es normal.
La tos puede ser más o menos intensa, repetida y puede ser de aparición brusca o crónica. Se
considera significativa si es de más de 5 minutos de duración, si se repite más de 2 veces en una hora,
si se repiten episodios más de 3 veces al día o si se repiten episodios ocasionales durante más de 2-3
semanas.
Los casos más avanzados con enfisema pulmonar, los enfermos presentan una caja torácica
redondeada y una percusión resonante cuando la combinamos con la auscultación torácica.
Es habitual que haya una respiración abdominal más o menos manifiesta que acompaña a los
esfuerzos respiratorios torácicos.
Puede haber presencia de mucosidad en cavidad oral que se deglute periódicamente y con cierta
sensación de esfuerzo, del mismo modo, que se intenta eliminar periódicamente (los propietarios
pueden confundirlo con un vómito), también con cierto esfuerzo.
Puede haber taquipnea, ortopnea y oligopnea y es frecuente cierto grado de cianosis. En cuadros
severos, los gatos respiran con la boca abierta y con la lengua fuera (este signo, tan habitual en
perros, suele indicar un grado muy severo de compromiso respiratorio en gatos: la posición en
decúbito esternal y con los codos separados de la cavidad torácica acompañan a esta respiración).
La compresión –en la exploración clínica- de las paredes torácicas produce un compromiso respiratorio
más intenso y el paciente aumenta su grado de malestar por la exploración.
La frecuencia respiratoria de 20-30 rpm debe considerarse normal, 30-40 rpm es elevada y aunque
pueda relacionarse con el estrés de la clínica, debe considerarse un signo de disnea, más de 40 rpm
es una frecuencia que debe controlarse con tratamiento y más de 60 rpm indica la necesidad de un
tratamiento urgente por una severa disnea. Los valores deben adaptarse a cada paciente, nivel de
estrés, situación clínica y otros factores, pero pueden servir como referencia genérica.
Aunque en gatos es más difícil de evaluar, hay intolerancia al ejercicio físico. La temperatura rectal es
normal.

Pruebas diagnósticas:
No hay ninguna prueba clínica definitiva ni estudio clínico alguno que nos permita diagnosticar de
forma inequívoca que un gato padece un cuadro de asma felino.
Los estudios radiológicos torácicos siguen siendo la principal prueba de diagnóstico en el asma felino
pese a que en algunos casos, las radiografías de los pacientes afectados pueden ser normales.
Los análisis clínicos suelen ser poco significativos y la hematología, aunque puede ser normal, suele
revelar neutrofilia e hiperproteinemia, con menos frecuencia, eosinofilia. La eosinofilia se presenta
hasta en un 20% de los enfermos pero no es un resultado por si mismo concluyente. Si hay una
hipoxia crónica y sostenida puede haber un aumento del valor hematocrito pero es poco habitual.
Deben realizarse estudios coprológicos aunque en la mayoría de los casos sean negativos.
La citología del árbol respiratorio (lavado traqueal o lavado traqueo-bronquial con endoscopio –BAL-)
suele ser significativa revelando inflamación y exceso de producción de moco. Se deben realizar
cultivos bacteriológicos pero en una cifra entre 1 y 2 gatos de cada 4 positivos, solamente reflejan
colonización local bacteriana y no infección primaria real. Si hay sospechas razonables o la citología lo
sugiere, deben hacerse aislamiento y cultivo de hongos y, en el laboratorio adecuado, de Mycoplasma
si es procedente.
Las pruebas de funcionalidad pulmonar revelan aumento de la resistencia de las vías respiratorias,
hiperreactividad de las vías respiratorias y aumento de la curva de volumen-flujo respiratorio.
La pulsioximetría permite comprobar hipoxia en los brotes agudos del proceso y sirve de medio de
control de respuesta a la terapia en pacientes críticos. Las medidas de frecuencias cardiaca y
respiratoria, suelen ser también, significativas en estos casos.

Radiografía torácica en asma felino:
Desde un punto de vista de técnica radiológica, es preferible realizar varias proyecciones del tórax;
dorso-ventral; mejor definición cardiaca, ventro-dorsal, mejor definición de detalles pulmonares, lateral
derecha que permite estudio del corazón y de campos pulmonares derechos y lateral izquierda que
permite apreciar detalles de los campos pulmonares izquierdos.
La anestesia general permite el control de la respiración y que las radiografías se puedan obtener al
final de la inspiración (o en inspiración y espiración si es procedente).
Se recomienda realizar los disparos con alto valor de Kvp y bajo valor de mAs para conseguir el mejor
detalle entre estructuras de tejidos blandos.
Sin duda, los aspectos correctos desde el punto de vista de la técnica radiológica no siempre se
pueden llevar a la práctica diaria.
El coste económico de 4 radiografías no siempre es aceptado por los propietarios. El estrés de 4
radiografías no siempre es admisible para pacientes con disnea y una anestesia general (con
intubación traqueal que permite el control de vías respiratorias) no siempre es un riesgo aceptado por
los propietarios y aceptable para los veterinarios, además, añade un coste económico al procedimiento
diagnóstico.
Habitualmente hay que buscar un equilibrio entre el procedimiento perfecto y aquel que realmente
puede desarrollarse en cada caso clínico específico.
En la/las radiografías disponibles, debemos evaluar los siguientes aspectos:
– integridad del esqueleto torácico
– presencia de fluidos pleurales o mediastínicos
– sombras producidas por masas o acúmulos fluidos o de gas
– densidad pulmonar
– anatomía pulmonar; posición y posiciones relativas
– posición del corazón y tamaño
– presencia de masas intratorácicas
– integridad del diafragma
– en la porción abdominal de las radiografías el tamaño relativo del hígado y la presencia de
fluidos –ascitis-
Los hallazgos más significativos son una densificación pulmonar difusa en forma de patrón de
densificación bronquial (en gatos con enfermedad broncopulmonar crónica, no solamente en gatos con
asma), puede haber cambios intersticiales y, en algunas ocasiones, áreas de densificación alveolar.
Muchas veces encontramos una morfología anormal del diafragma con un aspecto muy recto y oblicuo
(debería ser redondeado en gatos normales) y pérdida de densidad radiológica en los pulmones por
acumulo de aire y enfisema pero son más frecuentes los aumentos de densidad bronquial y, por áreas,
alveolar.
En ocasiones el lóbulo derecho medio presenta una severa densificación con broncogramas de aire,
muchas veces producidos por la oclusión de los bronquios con tapones de moco y restos celulares.
Este hallazgo es más frecuente en patologías infecciosas severas pero puede presentarse como una
complicación del cuadro de asma de los pacientes.
Es frecuente observar signos de aerofagia (presencia de aire en esófago y dilatación relativa del
estómago con aire), debido a la disnea.
Debe realizarse una cuidadosa interpretación de las radiografías porque en muchas ocasiones, los
gatos con asma no presentan alteraciones significativas en sus radiografías de tórax, incluso en un
momento de severa disnea y cuadro asmático agudo, grave y activo.
Es posible, también, que en casos de trombosis pulmonar o de fases iniciales de enfermedad
broncopulmonar, las imágenes radiológicas sean normales o con alteraciones muy poco significativas,
intensas o extensas que se asocien con la gravedad del cuadro clínico. En ocasiones, hay que repetir
las radiografías en un breve espacio de tiempo para comprobar los cambios relacionados con el
tratamiento o con la evolución del proceso.
Si se detecta líquido libre en cavidad torácica, es preferible realizar una toracocentesis y repetir las
radiografías después del drenaje torácico, un estudio de ultrasonidos puede ser, también, de valor
diagnóstico en estos casos.
Cuando se sospeche una patología cardiaca debe realizarse un estudio ecocardiográfico para poder
hacer un diagnóstico cardiológico preciso.

Diagnóstico diferencial:
– Infección pulmonar; neumonía/bronconeumonía
* bacteriana
* Bordetella
* Mycoplasma
* fúngica
* vírica
* parasitaria
* Paragonimus
* Aelurostrongylus abstrusus
* Capilaria
* protozoos
– Derrame pleural
* quilotórax
* piotórax
* hidrotórax
* hemotórax

Bronquitis crónica, “no asmática”
– Tromboembolismo pulmonar
-Traumatismo o contusión pulmonar –hemorragia pulmonar-
– Enfisema pulmonar no relacionado con asma bronquial
– Neumotórax
– Insuficiencia cardiaca congestiva
* edema pulmonar
* considerar edema pulmonar de origen no-cardiogénico
– Derrame pericárdico
– Obstrucción de vías respiratorias altas
* nasal
* laríngea
* traqueal
– Cuerpo extraño en vías respiratorias –traquea/bronquios-
-Intoxicaciones
* inhalación de humo o vapores tóxicos
* molusquicidas; paraquat
– Neoplasia
* vías respiratorias altas
* carcinomas
* pólipos nasales/laríngeos
* vías respiratorias bajas
* cavidad torácica
* pared torácica

– Dirofilariosis felina
Tratamiento médico:
Hay que diferenciar entre la emergencia respiratoria, el tratamiento en un cuadro agudo y el
tratamiento de forma crónica y sostenida.
Emergencia respiratoria; cuadro agudo, disnea intensa, hipoxia, cianosis:
1.-/ Reducir al nivel mínimo el estrés, incluido el estrés de la exploración, pruebas diagnósticas, etc.
2.-/ Valorar la necesidad, riesgos y beneficios de una sedación ligera:
Midazolam 0,1 mg/kg + Butorfanol 0,02 mg/ kg por vía SC
Puede sustituirse butorfanol por buprenorfina pero si se sustituye midazolam por diazepam
debe usarse con este producto la vía rectal (enema) o IV si tenemos una vía accesible, si no la hay, el
estrés de canalizar una vía periférica puede no ser la mejor medida terapéutica en una emergencia
respiratoria.
La ketamina (5 mg/kg) tiene cierto efecto broncodilatador pero también produce ptialismo y
sialorrea que interfieren con la ventilación ya comprometida. Puede ser una opción más arriesgada en
pacientes agresivos inmanejables. No es tan seguro si se combina con fenotiacinas (acepromacina y
otros derivados), es preferible combinarla con benzodiacepinas (midazolam o diazepam).
3.-/ Oxigenoterapia: la mayor concentración posible de oxígeno, con un flujo alto (varía en mascarilla,
cámara, collar isabelino cerrado, jaula, etc.) Una mascarilla utilizada con cuidado puede aportar una
concentración de oxígeno en aire inspirado superior al 40% que es un aliado importante en el control
de la emergencia; en este caso, es recomendable usar un flujo mínimo de 2 L/min.
4.-/ Broncodilatador:
4.a. En un paciente conocido previamente diagnosticado de asma felina: 0,1 mL Adrenalina
1:1000, diluida con suero fisiológico (hasta 0,5-1 mL de volumen total) y por vía SC, en un gato
realmente muy grande, podemos usar 0,2 mL diluidos en suero fisiológico.
4.b. Terbutalina 0.01 mg/kg IV, SC; aunque tenga sus efectos simpaticomiméticos, son
menores que los de la adrenalina y si el paciente no es conocido y no hay un diagnóstico previo, es
preferible usar terbutalina y no adrenalina.
4.c. Puede administrarse un broncodilatador por inhalación; salbutamol, albuterol o terbutalina
son la primera elección. Albuterol tiene acción en menos de 5 minutos, la acción se mantiene varias
horas y se puede repetir hasta cada 30 minutos un total de 8 veces al día. Otras opciones pueden
tener efectos similares.
4.d. Si el beta-estimulante no tiene el efecto deseado, se puede añadir a la nebulización un
anticolinérgico como el Bromuro de ipratropio que al actuar por un mecanismo diferente puede
conseguir potenciar el efecto broncodilatador.
4.e. No es recomendable usar en estos casos las metilxantinas (teofilina/aminofilina) por su
acción más lenta y menos intensa. Podría ser una ayuda si no conseguimos el efecto deseado con los
medicamentos anteriores.
4.f. El uso de atropina puede ser efectivo al bloquear la broncoconstricción vagal y reducir las
secreciones bronquiales pero puede producir arritmias cardiacas y taquicardia. No es tan eficaz como
la adrenalina y tampoco debe usarse si no hay un diagnóstico relativamente seguro de asma
bronquial. 0,015 mg/kg-IV, 0,04 mg/kg-SC.
5.-/ Corticoesteroides; podemos usar un esteroide de acción rápida: dexametasona (0.25- hasta 2
mg/kg IV, SC) o hidrocortisona por vía IV. Tienen un efecto más positivo en el control de cuadros
menos graves o el manejo crónico del asma felino pero pueden ayudar en emergencias respiratorias
con un buen nivel de seguridad.

Manejo crónico del asma bronquial felino:
1.-/ Confirmar el diagnóstico (hasta donde sea posible) descartando otras causas de la disnea y el
cuadro clínico del paciente.
Neoplasias, parásitos y enfermedades cardiacas deben ser descartadas mediante radiografías,
análisis y, cuando sea preciso electrocardiograma y ecocardiografía, además, cuando sea pertinente
por la zona de hábitat o de viajes frecuentes, debe descartarse serológicamente, una infestación por
Dirofilaria immitis.
2.-/ Buscar posibles desencadenantes/alergenos: los análisis y pruebas de intradermorreacción suelen
ayudar poco y resultan costosas y no siempre confiables en la interpretación pero la observación
puede ser una buena ayuda.
Cambiar a un alimento completo, equilibrado, palatable, de confianza, con extrusionado de calidad y
que no tenga “polvo” ni partículas en suspensión o croquetas rotas.
Cambiar la arena a una con la menor cantidad de polvo posible y, preferiblemente, de tipo bentonita,
sílice, etc. frente a papel, serrín, sepiolita y otros materiales similares.
3.-/ Corticoesteroides: la dosis debe adaptarse a cada paciente y debe ser tan baja como sea posible.
Sin duda la eficacia, coste económico y facilidad de administración oral, hacen que la corticoterapia
sea uno de los pilares básicos en el manejo del asma felino.
Se utiliza: Prednisona en dosis de 1-2 mg/kg PO cada 12 horas durante 5-15 días, posteriormente, una
vez controlado el cuadro, se reduce la dosis a un 50% cada 12 horas, después una sola toma diaria
(mejor por la noche en los gatos) y finalmente en días alternos.
El efecto se maximiza si se acompañan de inhalaciones de salbutamol o albuterol o con la
administración oral de terbutalina. También se puede utilizar teofilina (10 mg/kg/12 horas PO) que
mejora el efecto de los corticoides.
El uso de corticoides en inhalación (fluticasona, beclometasona o budesonida) es un tratamiento
crónico con escasa eficacia en crisis agudas pero que aporta mayor seguridad y menos efectos
secundarios que los corticoides orales. La dificultad de la inhalación cada 12 horas a largo plazo en los
gatos puede impedir su uso rutinario.
4.-/ Broncodilatadores; solamente en inhalación –salbutamol, albuterol- o bien orales; terbutalina o
salbutamol. Pueden usarse combinados con corticoides y otras terapias combinadas.
5.-/ Cromoglicato sódico y nedocromil sódico: son bloqueantes de los canales celulares del cloro que
estabilizan las membranas de los mastocitos y eosinófilos. Pueden ser de ayuda en terapias
combinadas.
Actúan localmente en las mucosas, previene la liberación de mediadores químicos de mastocitos y la
formación de anticuerpos IgE por linfocitos B.
6.-/ Ciproheptadina: 2 mg/kg/12-24 horas PO puede ser de ayuda, añadido a otros medicamentos; su
efecto frente a la serotonina puede ser beneficioso y combinarse con los demás medicamentos que
hemos revisado.
7.-/ Ciclosporina: su efecto sobre las células T y la liberación de citoquinas puede hacer que sea un
tratamiento eficaz, hay escasas evidencias y experiencia con su uso pero puede intentarse en casos
sin respuesta a terapias más conocidas. Se puede combinar con corticoides y con broncodilatadores.
8.-/ Antagonistas de los receptores de leucotrienos: zafirlukast (y otros derivados similares –
montelukast-). Zafirlukast se usa en dosis de 5-10 mg/gato/12 horas PO, no parece que sean tan
efectivos como en muchos casos de asma en humanos pero pueden ser una alternativa si los
resultados obtenidos con otros tratamientos más clásicos, no ofrecen los resultados esperados. Los
efectos se pueden retrasar hasta 3-4 semanas desde el inicio de la terapia.
9.-/ Vitamina C y E; probablemente sean una escasa ayuda en animales con una alimentación
adecuada, en especial la vitamina C que pese a sus efectos antioxidantes no suele mejorar síntomas
en gatos tras su administración oral ya que esta especie la sintetiza en el hígado en la cantidad que
sea precisa.
10.-/ Antibióticos: en casos con evidencias de infección respiratoria, aislamiento de Mycoplasma o de
Bordetella. Habitualmente la doxiciclina –Mycoplasma-, azitromicina o las fluoquinolonas son las
elecciones con mayor facilidad de uso, seguridad terapéutica y eficacia clínica. Siempre que sea
posible, se recomienda basar la elección en cultivo y antibiograma obtenidos por lavado traqueal o
BAL.
11.-/ Mucolíticos: bromhexina, acetilcisteína y otros mucolíticos pueden utilizarse pero es poco
frecuente encontrar mejorías significativas con su uso y es frecuente que haya efectos secundarios
que recomiendan suspender su uso continuado.
12.-/ Antiparasitarios: en ocasiones no se consigue evidencia de parásitos respiratorios pese a realizar
estudios coprológicos correctos seriados y repetidos. Ante la duda se puede hacer un tratamiento
antiparasitario completo con fenbendazol -50 mg/kg/24 horas PO durante 10-21 días- y se puede
completar con una pipeta spot-on de selamectina o de moxidectina+fipronil para asegurarse la mayor
eficacia y espectro antiparasitario posible.
13.-/ Hay algunas experiencias de uso de acupuntura en asma en humanos y comienzan algunas
experiencias de uso en felinos. No hay resultados concluyentes sobre su utilidad o eficacia en el asma
felino.

Dosis y medicaciones:
Acetil-cisteína 10 mg/kg/12-24 h PO, si produce una discreta diarrea hay que reducir la dosis. No se
recomienda su uso en nebulización
Adrenalina 1:1000; 0,1-0,2 mL por gato SC, diluida en suero fisiológico (1-2 mL)
Albuterol Nebulización; aerosol de 90 mcg/pulsación: se usa (se puede usar) junto con fluticasona/12 h
y prednisona (1 mg/kg/24 h PO) en terapia crónica. En urgencias, la pulsación se repite cada 30
minutos hasta el control
Aminofilina 6,6 mg/kg/12 h PO o 5 mg/kg/8-12 h PO, IV infusión, IM
Atropina 0,015 mg/kg-IV, 0,04 mg/kg-SC
Beclometasona
Brohexina (mucolítico) 1 mg/kg/24 h PO, IM
Budesonida
Bromuro de ipratropio
Butorfanol 0,02 (hasta 0,04) mg/ kg SC
Ciclosporina 4-6 mg/kg/12 h PO. En asma bronquial se recomienda empezar con 10 mg/kg/48 horas
PO
Ciproheptadina 2 mg/kg/12-24 horas PO
Cromoglicato sódico
Dexametasona 0.25- hasta 2 mg/kg IV, SC
Flucatisona aerosol 44 mcg/pulsación/12 h, se puede usar el de 110 mcg y el de 220 mcg/ pulsación,
pero hay que empezar probando con el de menor concentración. Algunos autores empiezan
directamente con el de 110 mcg porque el de 44 mcg no suele funcionar. Algunos autores llegan a las
2 pulsaciones de 220 mcg/12 h
Hidrocortisona (solo urgencias) 0,5 mg/kg/h IV
Ketamina 5 mg/kg IV, IM, SC
Midazolam 0,1 (hasta 0,25 mg) mg/kg SC, IV
Montelukast 0,5-1 mg/kg/24 h PO
Oxitrifilina 6 mg/kg/8-12 h, PO
Prednisona 1-2 mg/kg/12 horas PO
Teofilina 10 mg/kg /12 horas PO
Terbutalina 0.01 mg/kg IV, SC
Zafirlukast: 5-10 mg/gato/12 horas PO. 1-2 mg/kg/12-24 horas PO

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